10 de abril de 2017

Orden del Santo Sepulcro


   
   Bienvenidos iniciados, en más de una ocasión hablando con otras personas sobre el tema del Temple, han llegado a confundir el Santo Sepulcro con la Orden del Temple, en esta entrada intentaré expresar que aunque no son la misma Orden, si existe una relación entre ambas....



                                                            Basílica del Santo Sepulcro

     Lo primero que debemos tener claro es que no se trataba de una Orden Militar, al menos en sus comienzos, estaba formada por canónigos dentro de una congregación religiosa dependiente del Patriarca de Jerusalén.
     Si seguimos las Crónicas de Guillermo de Tiro, Godofredo de Bouillón ya nombrado “defensor del Santo Sepulcro”: “estableció unos canónigos en la Iglesia del Sepulcro y en el Templo del Señor”. (Templo del Señor era el nombre que los Cruzados daban a la Cúpula de la Roca).

     El Patriarca de Jerusalén dio en 1114 a los canónigos del Santo Sepulcro la Regla de San Agustín, convirtiéndose en comunidad de *canónigos regulares, siendo confirmada por el papa Calixto II en 1122 y Honorio III en 1228.

     Dentro del Santo Sepulcro existía una cofradía que se encargaba de la defensa del asentamiento, del muro y bienes pertenecientes al Santo Sepulcro, no era una Orden Militar sino Cruzados contratados por el Patriarca, los cuales a cambio de un sueldo, defendían la zona mencionada anteriormente; en 1101 estaba compuesta por 30 Cruzados. Era algo muy habitual el contratar caballeros para defender Centros Eclesiásticos.

     Según distintos cronistas como Guillermo de Tiro, Jacobo de Vitry y un tal Ernoul, de esta cofradía nacería la idea de la Orden del Temple, de ello hablo en la entrada: Inicios de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo.

     El Santo Sepulcro estaba obligado a contribuir a la acción cruzada, aportando 500 sergents armados para defender el Reino Latino de Jerusalén, se sabe que algunos de sus canónigos escoltaban Patriarca de Jerusalén, incluso que llegaron a formar parte en 1153 en el Asedio a Ascalón por tropas cristianas.

  • Godofredo de Bouillón, Su Fundador.

     Godofredo marcharía hacia Tierra Santa en 1096, acompañado de sus hermanos Balduino y Eustaquio junto a un ejército formado por flamencos y valones, siguiendo la ruta de Carlomagno; presta juramento de fidelidad al Emperador bizantino Alejo I Conmeno en Constantinopla, donde recibe avituallamiento para sus tropas.

     En 1099 participaría activamente en la Toma de Jerusalén.





     Tras rehusar Raimundo ser nombrado rey de Jerusalén, el derecho caería en Godofredo, quien cambiaría el título de rey por el de “Protector del Santo Sepulcro”, alegando: “no llevaré corona de oro donde Cristo la llevó de espinas”.
     En 1103 sería instituida por Godofredo, para ellos armó a 50 caballeros quienes se encargarían de guardar, defender y custodiar la sepultura de Jesús, además defenderían a los canónigos del Santo Sepulcro así como a los peregrinos que visitaran el lugar; estos custodios, velaban día y noche el Santo Sepulcro.
     Durante su tiempo de gobierno reconstruiría la ciudad de Jaffa para convertirla en un puerto.







Sepulcro Godofredo. Jerusalén.

Tras morir a causa de la peste en 1100, le sucedería su hermano Balduino.


  • Defensa de Tierra Santa.
     Ya organizados, llegaron a mantener un ejército de 500 lanzas, participando en distintas campañas bélicas, con Balduino podemos citar: Asedio a Tiro – 1124, Damasco – 1148, San Juan de Acre – 1180...
  • Su Insignia.
                                                                          Cruz Patriarcal.

     En sus comienzos los canónigos del Santo Sepulcro utilizarían la Cruz Patriarcal de doble travesaño.

Cruz Potenzada...

     Mas tarde cambiarían por la Cruz Potenzada entre 4 crucecitas no potenzadas de color rojo, como símbolo de las 5 llagas de Cristo en el Gólgota.
     Esta cruz sería la utilizada por los Caballeros del Santo Sepulcro en el S.XIV, más tarde Orden de los Caballeros del Santo Sepulcro.

  • La Orden se Traslada.

     Tras la pérdida de Jerusalén, un grupo de caballeros se quedarían guardando el Santo Sepulcro, y la mayoría se trasladarían hacia San Juan de Acre, desde aquí se comenzarían a expandir por Europa donde se dedicaron al rescate de cautivos, y en España participarían apoyando en la Reconquista.

     En 1292 se pierde San Juan de Acre y sus miembros deben trasladarse a tierras europeas; la desconexión de Tierra Santa y la caída de su jefe espiritual, hicieron que resurgieran en Italia formando el Gran Priorato de Perusa, extendiendo su jurisdicción por los demás Prioratos esparcidos por Europa.

















       

     El papa Inocencio VIII uniría en 1489 la Orden del Santo Sepulcro con la de San Juan de Jerusalén, el motivo fue ayudar a esta última en la defensa de la Isla de Rodas; aunque tal unión no se haría efectiva (excepto en Italia) en todos los lugares donde se encontraba asentada la Orden, por ejemplo en España seguiría siendo autónoma y seguiría encargándose de atender a los peregrinos y enfermos; Francia, Polonia e Inglaterra se unieron al rechazo y pasaron a ser tutela de la Corona.

     En 1555 el caballero sepulcrista Don Pedro de Zarate, convocó un Capítulo General llamando a acudir a todos los caballeros de la Orden repartidos por Europa, entre sus ideas mantenía la elección de un Maestre entre los príncipes a fin de restituir a su antiguo Estado a la Orden del Santo Sepulcro, uniéndola de nuevo.
     El Capítulo se celebraría en 1558 en Hochstraten (Flandes), donde se elegiría como Gran Maestre a Felipe II.

  • Santo Sepulcro en España.
     Al igual que hicieran otras ordenes, la Orden del Santo Sepulcro participaría activamente en la Reconquista de España.

     No debemos olvidar que fue una de las “herederas” junto con la Orden del Temple y del Hospital de las posesiones del rey Alfonso I “el batallador”; como es sabido todas llegaron a acuerdos, unas mejores que otras, con Ramón Berenguer IV. En este vaso, la Orden del Santo Sepulcro recibiría distintas posesiones en Barbastro, Jaca, Huesca, Zaragoza, Calatayud y Daroca, además de un vasallo tributario de cada religión (cristiana-judía-musulmana) en cada lugar antes mencionado.

                                                        Iglesia de la Vera Cruz. Segovia.

     En el Reino de Castilla, se les concederían distintos castillos y propiedades de la mano de Alfonso VII.
     Las tres ordenes pactarían con Ramón Berenguer la legitimación del mismo y sus sucesores para la gobernabilidad del reino, sin embargo, en caso de que la dinastía se extinguiera, las ordenes recobrarían sus derechos según Testamento de Alfonso I.

  • Estatutos.
  • Obligados a oír misa diariamente.
  • Pelear contra los infieles.
  • Proteger el Santo Sepulcro, sus Ministros y Peregrinos.
  • Velar por viudas y huérfanos.
  • Evitar guerras injustas.
  • Procurar la Paz y Concordia entre los cristianos.

  • Actualmente.

     Sus miembros formados por caballeros y damas del Santo Sepulcro, se encargan de fomentar el cristianismo en Tierra Santa.
     La Orden cubre las necesidades del Patriarcado Latino de Jerusalén, mantiene sus clérigos y el culto a los Santos Lugares, además de un Seminario.
    Ayudan a escuelas cristianas de formación general y de formación profesional, mantienen la Universidad de Belén, varios hospitales y dispensarios médicos, como residencias de ancianos.


   


  Todos sus miembros deben cumplir tres funciones:







A.- Religiosa: Reforzar en sus miembros la práctica de la vida cristiana y la obediencia al Papa.
B.- Social: Contribuir con sus aportaciones económicas a que se mantengan iglesias, escuelas, talleres, hospitales y dispensarios en Tierra Santa, cuidando que no desaparezca el cristianismo en los Santos Lugares.
C.- Cultural: Todo lo relacionado con seguir la tradición caballeresca, sus valores, preservación de su ceremonia y costumbres. En su Centro de Estudios de la Orden del Santo Sepulcro en Zaragoza se investiga la historia de la cultura en los Reinos Medievales Hispánicos, celebrándose Congresos y Ponencias.


  • Mantener Viva la Tradición.
     En el momento que se extienden por Europa, se intenta mantener vivas sus tradiciones, incluida la de nombrar nuevos caballeros, caballeros que a través de una autorización pontificia, se les permitía seguir guardando el Santo Sepulcro.

                          Interior del Santo Sepulcro.

     A todos aquellos peregrinos que seguían visitando el lugar, se les premiaba, tras arrodillarse ante el Santo Sepulcro con un golpe de espada, y se les hacia entrega de la espuela de oro y la cruz cantonada de gules, todo un símbolo de espíritu caballeresco, valor y de no olvidar este Lugar Santo.

Bibliografía:



Caballeros de Cristo. Alain Demurger.









Ordenes Militares de España. Militaria.









Las Ordenes Militares Hispánicas en la Edad Media (S.XII-XV). Carlos de Ayala.






  -  Las Ordenes Militares realidad e imaginario. Mª Dolores Burdeus, Elena Real, Joan M. Verdegal.


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