10 de septiembre de 2014

Vida Cotidiana del Templario

           

     Bienvenidos iniciados, en la vida del templario, una de sus obligaciones era realizar fielmente  y compaginar su labor como soldado y como monje, se encontrara donde se encontrara…., hablaremos de su rutina diaria acompañada de rezos, horarios, comidas, fechas especiales, de manera que cada iniciado sabrá relacionar estos datos con la localización de templario en cada momento, es decir, si se encuentra en una encomienda en tiempo de paz o en campaña militar...


     El día a día de la vida templaría se ceñía a las costumbres monásticas del Cister; siempre sin olvidarnos de la dualidad soldado – monje.
    Estuviese donde estuviese, ya fuera en Oriente o en Occidente, su principal obligación era la oración todos los días del año siguiendo el horario canónigo (al final aparece reflejado), sin embargo, esta estricta obligación era imposible cumplirla cuando se encontraban en campaña militar, estaban enfermos o fatigados después del esfuerzo de una batalla, para estas ocasiones, la Regla se volvía mas flexible, de manera que:

-          En caso de estar en campaña militar y no poder asistir al oficio diario, la Regla permitía: En maitines rezar 13 Padres Nuestros, en vísperas rezaban 9 Padres Nuestros.
-         Si por gran agotamiento físico después de un combate, no podía acudir al oficio de maitines: Le estaba permitido rezar los 13 Padres Nuestros en su lugar de descanso, siempre con el consentimiento del maestre.

     Se levantan a la hora de maitines con el sonar de la campana invitando al rezo.
     Tras dirigirse a la capilla, reza 13 Padre Nuestro, posteriormente regresan a descansar, no sin antes comprobar a los caballos.
     Con la campana de prima, hora de levantarse, misa en la capilla, posteriormente rezaban 30 Padre Nuestro por los vivos y otros 30 por los muertos.
     Acudían a los rezos debidamente uniformados, si por algún motivo justificado no podían, siempre les debía acompañar su manto.

     Cada Hermano se dedica a realizar su trabajo, acordarnos que la orden no solo funciona con caballeros, sino que hay unos miembros que hacen posible el funcionamiento correcto de la misma. Desde el entrenamiento, herraje de los caballos, revisión de almacenes, tareas administrativas, cocina, cuidado de los enfermos, arreglos varios, sin olvidarnos que a  medida que la orden crecía, la especialización de la Encomienda, acarreaba un trabajo especifico, dependiendo si era agrícola, ganadera, vinícola, apicola…

     Solo se interrumpe el trabajo para almorzar y cada 2 horas para asistir a los servicios religiosos.
     La cena se realiza después de vísperas, seguido del rezo de completas y a descansar hasta que la campana de maitines los llame de nuevo a otro día.


·        A la hora de comer:

     Primero todos los Hermanos se reúnen para realizar una *colación en el *refectorio, a la hora de marcharse nunca lo harán antes que el maestre o el comendador.
     Se realizan turnos denominados “sentadas”: 1º los Hermanos caballeros, 2º los Hermanos sargentos.
     Los lugares de espaldas a la pared se reservan a los Hermanos de más edad, presidiendo el lugar central el maestre o comendador, que siempre comerá en el primer turno.
     Hasta que el capellán no llegue y de la bendición, se espera de pie, se reza un Padre Nuestro y posteriormente toman asiento.
     El ajuar de la comida: *escudilla, cuchillo, copa, debe ser traído por cada Hermano, al cual se le hará entrega de una ración de pan.
     Normalmente las mesas estaban cubiertas con manteles blancos, exceptuando el Viernes Santo, considerado fecha especial de la cual hablaremos mas tarde.
     Durante la comida se mantiene el estricto silencio, solo se escucha la voz de un Hermano leyendo las Sagradas Escrituras o la Regla; en caso de necesitarse algo, se comunican mediante signos.
     Los alimentos deben ser manipulados con pulcritud, tomando solo lo que se vaya a comer, ya que las sobras se repartirán a los pobres.
     Por ultimo, se retiraran del refectorio en parejas hacia la capilla para dar las gracias por el sustento recibido.



























 Refectorio del convento de Tomar en Portugal.


·        El menú templario:

     Aunque no  lo creamos, su alimentación era completa, ya que el gran esfuerzo físico que realizaban requería que estuviesen sanos y fuertes.
     A esto hay que añadir que del tiempo que permanecieron en Oriente, supieron trasladar algunos de sus productos combinándolos con  la típica alimentación  en Occidente.
     No podemos olvidar que de sus explotaciones agrícolas y ganaderas, saldría gran parte de sus sustentos: carne, huevos, leche, verduras, vino, miel, harina….
     Incluso comerciaban con sus excedentes.

     El menú variaba según los días de la semana, para los enfermos o aquellos que presentaban debilidad, sin olvidarnos de las fechas señaladas a lo largo del año.








     Presentaremos el menú como si se tratara de un cole:

   Lunes                     Martes          Miércoles           Jueves
Legumbres/             Carne con      Legumbres/        Carne con         
Cocido o                  verduras        Cocido o             verduras
Verduras.                                       Verduras.
2 o 3 platos                                    2 o 3 platos


Viernes                    Sábado                  Domingo
Ayuno                    Legumbres/            Carne con
                               Cocido o                 verduras.
                               Verduras.
                               2 o 3 platos 



     Los enfermos recibían carne de ave todos los días, las carnes rojas la dejaban para los caballeros y sargentos; realmente esto se hacia por prescripción medica, ya que se creía que era mas sano comer carne de ave.
     La décima parte de todos los panes se debían entregar al Hermano limosnero para que sea repartido entre los pobres.
     Bebían agua y vino aguado todos en la misma cantidad.
     Algunos autores confirman que no era habitual que entre su dieta se encontrara el pescado, yo no lo comparto, si tenemos en cuenta que adaptarían su dieta al lugar donde se encontraran, no podemos olvidar que en los lugares costeros, el pescado siempre ha formado parte de las comidas, y en esta época, sabemos que lo salaban para  que se conservara mejor y poder aguantar grandes trayectos.
     Otro dato que nos puede ayudar, es el hecho de que las familias donaban a sus hijos a la orden porque sabían que además de enseñarlos, estarían bien alimentados.

·        Fechas especiales:

     Durante estos días, los Hermanos estaban obligados a realizar unas acciones “especiales”.

-         Jueves Santo: El Hermano limosnera de la casa elegía 13 pobres, a los que los freires debían besar y lavar los pies. Esto se hacia como recordatorio al rito del lavatorio de pies de Jesús a sus discípulos. Tras la ceremonia, el comendador entregaba a cada pobre: 2 panes, 2 monedas y un par de zapatos.
-         Viernes Santo: Adoraban la cruz, mantenían durante todo el día ayuno a base de pan y agua, descalzos. La comida se hacia en el refectorio sobre las mesas sin cubrir con manteles, previamente el maestre o comendador habría mandado limpiar cuidadosamente cada mesa.
-         Viernes desde la fiesta de Todos los Santos hasta Pascua: Días de ayuno.



·        Horario Canónigo:

     Este corresponde al horario que seguía la orden en su día a día.

    Maitines = 4 de la mañana en invierno y 2 de la mañana en verano.
    Laudes   = 5-6 de la mañana.
    Prima     = 7 de la mañana.
    Tercia    = Media mañana.
    Sexta      = Aproximadamente mediodía.
    Nonas     = Media tarde.
    Visperas = Puesta de sol.
    Completas = Noche, sobre las 7.

     Bibliografia:

- Codex Templi. Templespaña.
- Caballeros de Cristo. Alain Demurger.




3 comentarios:

  1. unja vida llena de privaciones, consagrada a la oración, a la rutina que forja el carácter y encuentra al hombre consigo mismo en el silencio de su alma que se fortalece con el paso de los años al servicio de Cristo. Una vida llena de sacrificio que tiempla el alma del Caballero, lo ayuda a vencer al enemigo externo porque se vence a si mismo a través de la oración, la privación y el trabajo en el silencio o en la lucha durante la batalla. Hermoso ejemplo de vida. Ojalá La orden de los pobres Caballeros de Cristo se extienda por todo el mundo y ayude a la humanidad, a superar el egoísmo, el hedonismo y todos los males que llenan nuestra sociedad enferma.

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  2. Eres mi primer comentario, te lo agradezco porque no presenta falta de respeto y son palabras llenas de "esperanza". Muy agradecida. Cada uno personalmente tenemos que hacer sacrificios día a día, y luchar nuestras propias "batallas", espero que mi blog aporte un granito de arena en tu tiempo de relajación.

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  3. Muy agradecido a Ud, por su amable respuesta y por permitirme participar en su blog que dicho sea de paso, es muy interesante. Lo seguiré leyendo y aprendiendo de ese mundo que en mi mente surge como nuevo pero en mi alma lo siento como un viejo y amado conocido...Saludos desde Caracas, Venezuela

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